martes 20 de septiembre de 2011

Ticket de ida.


Ticket de ida.

Miguel se levantó aquel día y partió a la escuela con el único objetivo de subir las notas. Así de simple. Era posible. Algo en él sabía que a partir de hoy las cosas cambiarían. La convicción de esto se esparcía en su cara, desde su frente brillosa a la sonrisa que comenzaba a esbozar cada 17 segundos sin saber por qué. Su madre no estaba allí para notarlo, dormía producto de las pastillas, que siempre toma cuando discute con su marido. Su padre sin embargo, cruzó la puerta justo cuando Miguel terminaba su taza de té. El padre solo lo miró y preguntó en un tono acusante “y a vo, ¿Qué wea te pasa?. Miguel no respondió, temía que su respuesta se volviera en contra, así que optó por reír, reír para escapar. Como tantas veces, la sonrisa esquivo el golpe. Su padre, esta vez visiblemente mas borracho que otras ocasiones, no tomo esta sonrisa como un indicador de alegría y voluntad, y cayó cual saco de papas, sobre el living de su casa. Ebrio. Violento. Ignorante de los motivos que sostenían la sonrisa maquillada de su hijo. Miguel, contemplo las carnes vencidas y desparramadas que formaba su padre en el piso por unos cuantos segundos. Miro el resto de la casa, el silencio abrumador se materializaba en un agudo chirrido que favoreció que en 4 minutos, todo pareciera más pequeño, o acaso el se tornaba gigante, acompañado de un coraje que pareciera colarse por cada uno de sus poros, de los moretones, de su miedo y su ingenuidad. Coraje que se transformaba paulatinamente en movimiento, en pasos, en salir y escapar, un ticket de ida. Nada más bastaba.

El padre de Miguel se llama Francisco, y es por su nombre que su esposa lo llama, han pasado más de 5 meses, 5 meses y 16 días para ser exactos, los tienen marcado en el calendario con la foto de Miguel abrazado a su perro. Ese mismo que mandaron a hacer cuando paso una semana, desde la desaparición de Miguel, y que ahora está colgado en la puerta de la cocina. La madre de Miguel, llama por segunda vez a su marido, deben ir a la comisaria, alguien llamó afirmando ver a un niño con las características de su hijo camino a Copiapó, Francisco sólo espera que esta vez sea cierto, porque un aviso en falso más, y comenzará a beber de nuevo.

viernes 30 de mayo de 2008

Nelson, Don Nelson.


Ocupo la tercera cama de esta habitación, de la UTI, unidad de tratamientos intensivos del hospital de Coquimbo. Las otras dos camas, son utilizadas por un par de geriátricas mujeres provenientes del interior de la región. La cuarta fue desocupada anoche, luego que una inmisericordiosa cirrosis devastara a una joven anciana de 34 años. La sala aun huele a muerte y los últimos, lentos y aletargados quejidos de vida de ese ser humano, parecen haber quedados estancados, vociferando desesperados desde los ángulos de cada esquina de esta sala de hospital, como tratando de decir todo eso que ya nunca mas podrá decir. Hoy se espera reemplazante.

Hoy una de las dos señoras restantes, tiene visita. Una mujer de mediana de edad, a la cual la anciana le comenta una y otra vez que la cruz del tercer milenio se ve desde la ventana sucia de esta sucia habitación.- Se ve tan bonita- repite casi con profesionalismo a esa mujer que no se cansa de escucharla. Yo miro, con cuidado, no quiero que mi asco sea descubierto. Puesto que esta misma paciente mujer que ahora acompaña a la anciana, denostó, con alevosía, al auxiliar que custodia los horarios de visita para esta parte del hospital.

Ese auxiliar se llama Nelson, Don Nelson. Lleva años en esto. Es funcionario público, y se le nota a leguas. Desde su calipso y desgastado delantal hasta en su monosilabico lenguaje.- no, si, de 2 a 3, son las reglas- desconozco si maneja más palabras que estas, puesto que en las últimas dos semanas, es lo único que lo he escuchado decir. Quiero creer que si, que sabe mas.

Don Nelson huele a hospital, a novocaína, a penicilina, a gritos, insultos y horas extras no remuneradas. Lleva tanto tiempo en esta institución, que parecen hasta compartir la personalidad. La forma de actuar de don Nelson, es la forma de actuar de este hospital, y las distintas habitaciones en el parecen reflejar, con una demoníaca presicion, los rasgos de carácter de Nelson, perdón, Don Nelson.

El don en cuestión, se mueve en silencio, es el único que se queda hasta después de su turno, para asegurarse de que las “chatas” estén en su lugar, limpias y que el olor a mierda, se desvanezca entre uno de sus trucos con los jabones desinfectantes. El sabe que las enfermeras no logran completar su labor por completo, y prefiere darse unos segundos mas, sabe cuanto trabajan sus compañeras. No habla, solo hace su trabajo, y se va. Ayer claro, fue la excepción.

La anciana de 34 años y su hígado descompuesto, llegaron pasada la media noche, tanto yo como mis compañeras de alcoba, despertamos de forma abrupta en espera de una explicación por los sueños a media asta y el silencio roto a esas alturas de la noche. Pero no había tiempo, los paramédicos se movilizaban con una inusual sagacidad, casi al ritmo de los gritos de la vetusta joven. Afuera, aullidos se desprendían de familiares con la incertidumbre colgando de sus cuellos, la falta de certeza de los respiros de esta añejada mujer, parecían convertirse en espinas en las gargantas de sus familiares, generando fisuras que parecen gemir desde las carnes mas vivas de la angustia. Don Nelson, miraba, con inhumana paz desparramándose sobre su rostro, en unos cuantos minutos mas abandona su puesto, baja las escaleras, toma un colectivo, san Juan - centro, 7 minutos y su cuerpo abandona el esfuerzo del día para lograr la tranquilidad absurda del sueño. Pero no. Se queda. Debe evitar que los familiares ingresen a este sector del hospital. Nuevas formas de insultos se vierten sobre el, siente el mal aliento de la hija del futuro y femenino cadáver, que insistía en su derecho a estar con su madre unos cuantos minutos antes de convertirse en polvo, nostalgia, en nada. Pero los gritos cesan, la joven anciana ahora esta lo suficientemente dopada como para evitar conectarse con el palpitar agonizante de su hígado. Los doctores y paramédicos, no malgastan esperanzas y dan su veredicto entre ellos, como espiando la culpa de no haber llegado a tiempo, se van y dejándola ahí, como un perro apaleado por el costado, al cual le es hasta un esfuerzo respirar. El medico de cabecera, cumple con el macabro protocolo hospitalario, hablan con la hija, entregan su sentencia lapidaria, se espera que en dos días más, sencilla y naturalmente, fallezca. Por ahora no pueden entrar, deben esperar hasta mañana. Su hija, en su condición de humana, ya no cuenta con paciencia, no desea esperar hasta mañana. Don Nelson, tampoco.

Ya habían transcurrido dos horas desde aquel incidente, mis compañeras de cuarto ya dormían, al igual que yo. Pero el olor a descomposición y este extraño sonido, me trajeron de vuelta al universo de los despiertos.- Tranquila, mire que todo va estar bien- una voz desgastada pero saturada de algo parecido a la ternura, se desprendía desde la cama que cargaba a la futura difunta.- A mi me sirve cantar, siempre que tengo pena me sirve cantar- acompañando esta escena, la mano de Don Nelson se deslizaba con un movimiento gentil, sobando la zona de la espalda que no lograba ser amortiguada por los sedantes. La madrugada y su secreto operar, un cuerpo a vísperas de cadáver, un auxiliar, el dolor, la gentileza, el olor a orines brindaron en este pantano, y en mi garganta, por la bondad resucitada, por el grito silencioso del socorro y de la humanidad salvada. Sin sacrificios y sin cruces. El hombre, por un minuto, se volvió hombre.

“Vamos saliendo por favor, el turnos de visita ha terminado”- anuncia Don Nelson-. La señora que hace un rato vilipendiaba a este auxiliar, vuelve al ataque, lo trata de inhumano, que le cuesta dejarla un par de minutos más ¿Acaso no tiene corazón, imbécil?- Decenas de insultos se dejan caer, desde las distintas habitaciones de este piso. “¡Idiota! ¡Aweonao! ¡Malo, ¡Que Te Cuesta Gil!”. El no dice nada, guarda silencio, está cansado, y aun quedan horas por cumplir. Sólo espera dejar todo limpio. En caso de que alguien ocupe nuevamente, la cama restante de esta parte del hospital.

martes 29 de abril de 2008

Dos Bajo eL sOL






“Es un hecho, no puedo, no hay caso, lo intento pero no. A pesar de la embriaguez que entrega este coloso de piedra, historia y belleza que es machupichu, ni por mi afán de rescatar y alzar las raíces latinoamericanistas, de vivir y entender el mundo desde el prisma de nuestros orígenes precolombinos, de oponerme al Mc ondo de Fuguet y llenarme de gozo justiciero con las venas abiertas de Galeano, con el ritmo bélico y reinvidicador de “avanza, avanza, avanza y camina, despierta todo el pueblo de América Latina” , que sale desde mis audífonos, a pesar de todo ese arsenal, los incas…me caen mal”.



La Camila, me escucha, me mira, se ríe y no dice nada, ella es así, se guarda todo eso que quizás nos haría tan bien, que incluso me haría hasta cambiar de opinión। Pero es silenciosa, neohippie, latinoamericanista, fuma hierba y usa crema de caracol. A ella, creo que nunca le ha gustado mi discurso (ni al resto del grupo tampoco), a pesar de que nunca dice nada, pero cada vez que argumento que estos muchachos y muchachas precolombinas, tenían un sistema social con clases privilegiadas y otra trabajadora sin esos derechos y regalías, me mira de la misma manera que lo hace ahora, desinteresada, lo que me hace creer que la tengo chata con el temita.



Pero no es la Cami quién me preocupa ahora, es la coni, no su postura similar, sino sus dolores de cabeza। Justo cuando acabamos de recorrer el palacio de ñusta (que según el guía turístico de unos coreó americanos, se presume era la morada exclusiva del alto sacerdote) la atacó una jaqueca quizás esperada, y ciertamente destructora; la formula de esto fue fácil, el cansancio de la caminata devoradora de casi 5 horas del día anterior desde santa teresa hasta aguas calientes, más los mil y tantos escalones que implica llegar hasta este lugar sin nada más que mochilas, cocinilla, hierba y uno que otro motivo de escape, más su genética, todo eso en una jugera humana de pésimo estado físico y bam!, tienes una polola con jaqueca y solo 30 soles en el bolsillo.



Son las 1:30 horas, y esto parece un esso market internacional y los peruanos y peruanas que lo atienden, ilegales que trabajan para evitar la “migra”. La fauna está compuesta por españoles, gringos, coreanos, gringos-coreanos, chilenos rubios, hamburguesas, coca cola, menús en ingles, la flaca y Haylen mirando indecisas de, si deben o no, adjudicarse los restos de una hamburguesa y papas fritas que acechan hace unos minutos y al lado de todo eso, yo, chupando un sobre de mermelada, con la coni acostada, pálida, desahuciada ya amiga del portero del baño producto de sus numerosas idas a vomitar agua y galletas.
Bajar a pie ya no es una opción, está claro, sólo contamos con 30 soles y plata chilena, y los buses que salen cada 5 minutos atestados de cabelleras blancas y rubias, exceden nuestro escuálido presupuesto।



Han pasado unos cuantos minutos, flaca y Haylen intentan inútilmente convencer a la peruana que atiende unos de los locales gringos y brillosos, que acepte dinero chileno, pero esta no sede। La cami está en plena marcha hacia waynapichu, hace frío, cada vez caen más gotas del cielo, pero aún así la coni ha logrado dormir. Yo intento lucubrar algo que evite establecer una malévola alianza con la desdicha, pienso en mi casa, en un auto, en un hospital, en un cigarro, en comida, en la coni sin malestares, en golpear a un par de ancianos y robar sus tickets y ocupar sus asientos en una de las “combi”, pero no, nada, todo resulta tentador pero inaccesible a estas alturas. En esto me lamento, cuando lo veo, moreno, de rasgos insoportablemente incaicos, el único nativo en esta residencial del mundo desarrollado.



Su nombre es Wanca, o al menos eso lo entendí a la chica que vendía los tickets y que me negó una rebaja en el precio. Don Wanca es quien está a cargo de las combis, los buses que bajan, es peruano hasta en su modo de respirar, tiene la piel curtida, rasgos toscos, grandes, unos ojos que dan la impresión que lo han visto todo. El me escucha atento, cordial, planteó todo cual es, sin ánimos de persuadir, solo contar todo cómo es, 30 soles, plata chilena, y mi “enamorada” al borde del colapso.
- ¿eres chileno?
Todo cambia, escena dos, mi dinero, mi natividad, todo eso ahora parece restar.
- en tu país mi dinero no sirve, tampoco el tuyo acá, ¿Por qué tendría que entregarte un pasaje? en tu país no nos hacen eso, al hermano peruano no se le trata con respeto, además tu eres chileno y…
Don Wanca, ya no habla, pregona, comienza a expulsar su chovinismo con fuerza, mi acento se volvió combustible, y hacen estallar en él un discurso lleno de fuego y rabia hacia el lugar donde nací, a una historia en la cual no estuve, a decisiones en las cuales nunca participe, ni tuve posibilidad de opinar। Poco me preocupa escucharlo, quiero mandarlo a la mierda, lejos, con sus recuerdos, su acento sesudo y su descendencia incaica, opresora y nacionalista, pero no hay tiempo para rabias personales, la coni esta a vísperas de reventar, y el paisaje que me rodea no merece sangre, ni mordiscos humanos, ni chilenos ni peruanos. Me calmo, y logro disuadirlo, somos pueblo latinoamericano, no podemos culparnos por lo que hacen nuestros dirigentes, ya bastante daño nos hemos hecho para seguir tratándonos así, no se si me cree o es la cantidad de gente que nos comienza a rodear lo que lo intimida, pero me mira como entendiendo lo que quiero decir, y lo que no quiero decir, y acepta, dos pasajes por 30 soles.



Ahora vamos bajando, sentados, y vemos por la ventana como unos mocosos de no más de 10 años disfrazados de Chasquis, bajan corriendo con el corazón en la lengua, a mil por hora, por el camino por el cual subimos, tratando de alcanzar a la combi en cada curva que toma mientras desciende hacia aguas calientes. La coni ahora duerme, y no se entero nada de lo que ocurrió, afortunadamente. La cami, me imagino que ha de estar en lo alto, en waynapichu, a 3.000 mts de altura, contemplando feliz, como siempre, arriba, sin saber nada de lo que pasa, de lo que ocurre 3000 mts mas abajo, espero descienda pronto. Yo, comienzo a quedarme dormido, y la verdad, no tengo muchas ganas de despertar.

jueves 29 de marzo de 2007

Adorable Puente


No se que hora es, pero definitivamente hace frió para un coquimbano, por eso me refugio en un almacén de esta isla, el cual tiene de todo, lo cual me sorprende un poco. Achao, tiene la estampa de un pueblo en donde solo habitan las casas y el viento, y no me imagino a ninguno de esos dos comprando todas estas cosas que miro, mientras recibo el té, que el dueño (que además atiende y sonríe de vez en cuando), creo, me ha regalado


Afuera llueve, adentro comienzo el interrogatorio.


-¿Qué opina del puente del que se habla tanto?
- Tiene que hacerse - Dice en un acento que me hace dudar de su natividad de chilote y de la gratuidad del té que me quema el labio- estamos en una época de modernizarse, de consumismo, tenemos que ser consumistas, la isla necesita estar con los tiempos.


No me extraña su respuesta, lo he preguntado en diversos lados de esta isla, y la respuesta no varía mucho, nada en efecto. Sin embargo, y en la condición de mochilero patudo en la que me he convertido en estas dos semanas de viaje, me duele un poco el hecho, siento que no debo preguntar más, que debo pagar el té, salir afuera, a mojarme, a disfrutar las últimas horas que me quedan acá. Sin embargo, algo me detiene, algo me entretiene....


- Manuel, lleva pá dentro las cajas- le grita a un niño de no más de 13 años, donde su moreno color de chilote se desvanece, en una base blanca que cubre su rostro, y su ancho labio colorado se ve anclado y deformado por un piercing de pesada forma। Sus, ojos entristecidos, por un adolescente esfuerzo continental, se esconden en un oscuro rimel que corre por húmedo por su mejilla. Parece ser una lágrima, pero tan sólo es la pesada lluvia que ha corrido el maquillaje. Por unos momentos creo que estoy de vuelta en mi ciudad, y que en vez de estar a cientos me kilómetros de mi hogar, tan solo estoy en el negocio del esquina de mi barrio, no alcanzó a extender esa idea, cuando con una acento aun mas averiado que el de su padre, me pide que le de un lado, para que sus manos, que terminan en unas uñas pintadas de un negro tan oscuro como el resto de su ropa, tomen las cajas de bebidas que le han pedido cargar.


Decido salir del negocio y pago 200 pesos por el té, la plaza está toda mojada, abandonada, como elemento de un museo, de una historia deshojada. Comienzo a mojarme y a dejar de preocuparme por el puente, chiloé y los chilotes, la lluvia es mas intensa que otras noches, las gotas caen con fuerza, saturadas de agua, decido no correr, ni caminar para protegerme, no vale la pena mantenerme seco esta vez.

viernes 23 de marzo de 2007

Reboluziom





Son las 4:15, en algún lugar de La Serena, el panorama me recuerda George Romero y deseo fumar, estoy solo, sobreviviendo a un mar de dormidos, cansados, borrachos llenos de malas maneras y buenas intenciones, uno aun respira y no parece no clamar por sesos, decido acercarme

- buena, ¿tení un cigarro?
- No hermano.
- vale - el tipo está callado, en silencio, como en respeto por los caídos durante la afrenta de alcohol. Veo que aún tiene cerveza, decido quedarme, no hay mas guarniciones, miserable oportunista me repito dos veces mientras me siento a su lado
- ¿me daí Chela?- pregunto como si fuera de su autoridad, tiempo antes lo sorprendí sacándola del refrigerador y escondiéndola a su lado, pero atribuyo de su propiedad el brebaje, por los cojones que requiere un acto de semejante bajeza.

Llevó más de 20 minutos intentando engancharme en alguna parte del dialogo unidireccional que mantiene con inusitada alevosía y un casi inaguantable aliento, este rojizo joven

-....el problema del neoliberalismo no es sólo económico, es histórico hermano...
- ¿hermano?- Pienso.
- se ha castigado a una parte de la población, aculturando nuestros procesos.
- estamos de acuerdo, creo....
-..... y no podemos dejar lado loco, la permisividad que tenemos, como sujetos históricos debemos pararnos y darnos la mano, ¿o no?
- claro, buen punto, adem....
-entonces, hay que acabar con esto, y con toda la mierda, con el globalismo y la globalidad, ¿sabí que son, que significan?
-si uno es...
-eso, eso, pero todo se centra en la voluntad de uno por sobre el otro, el opresor y el oprimido.

En virtud de mi imposibilidad de dialogar, decido poner mis sentidos en otro punto de la sala por unos segundos, una muerta con un pelo de indescifrable color, ha decidido levantarse y trae un inobjetable trasero consigo hacia nosotros.

-Hola- nos saluda con un ojo en el techo y el otro en algún plano desconocido- ¿tienen cigarro?
- no, no hay- respondo mientras el libertario interlocutor que esta a mi lado, se llena el vaso de cerveza, dejando el mío vacío.
-ah, vale- nos deja ante el desabastecimiento, como era de esperar, yo lo miro a él, ofrendando el vaso para que lo bendiga llenándolo de chela.
-¿tay seguro que no tení un cigarro loco?- insisto, por alguna razón, no le creo mucho a este joven.
-no legal hermano, no tengo- mientras sus ojo se van incrustados a la parte trasera sur del cuerpo de la fémina, que se aleja zigzagueando por la sala, con el culo haciendo muecas precisas para desear masticarlo, comerlo, tragarlo, quien sabe qué.
- ah te decía –retoma enérgico y algo aturdido- el ponernos a unos contra otros, esa es el arma, el hacernos creer que el otro es el enemigo, desconfiar de él, siendo egoístas, individualistas hermano, esa la cosa, el individualismo.
- ¿hermano? Pienso de nuevo.
- ante eso hay que organizarse, autogestión y acción ciudadana, pa fortalecer el dialogo y la red
- claro, es como dice hobbes, cuando el loco menciona que....
-eh… claro, claro, pero lo importante flaco, es tener éstos diálogos....
-.... (cri cri)
- pa ser cómplices en la lucha y en la hermandad humana, pa compartir.

Esto se acabó, decido irme, son las 5:15 y el monologo ultra izquierdista, de este muchacho que parece haber memorizado a Bakunin minutos antes de salir de su casa, me tiene al borde de un homicidio, pero ya hay demasiados muertos, así que decido irme, ver donde está la consue y largarme, pero antes...

- ya hermano- me dice por tercera vez- me largo, un gustazo socio, igual bacán que piense así
- ..... (además de buen escucha este hueon le pega a la lectura de mentes, vaya.)
- .... la raja conversar con usted, y a seguir luchando contra el egoísmo de los cerdos burgueses.

Me dice esto último se levanta atontado y camina, se va, veo que se aleja, y distingo en su espalda una insignia antinazi junto con un parche de anarquía en su brazo derecho. Se fue, se va, home run, pero no, me equivoque, se está devolviendo, retorna, maldito Nietzche pienso.

- loco, tení fuego
-.... ¿ah? eh, si.

Mete su mano al bolsillo y saca un cigarro, un último cigarro, cigarro acusete, cigarro burgués, cigarro cigarra, pienso, lo enciende y agrega.

- Ud sabe, el último de la cajetilla no se regala....

miércoles 21 de marzo de 2007

Cuentame una Historia Original ((http://zonaliteratura.com.ar/?page_id=895)




Lunes 6

Hoy fue mas que agradable, estuvimos con Gabriel toda la tarde acostados viendo tele. Fue fantástico, los dos, tranquilos, solos en mi casa, en mi pieza. Lo quiero tanto, aunque se halla puesto algo ansioso, insistente y hasta taimado, se que todo lo bueno trae su lado "b". además, cada vez que lo miro de perfil, mas me gusta. Aunque sea asi de caliente y testarudo.


Miércoles 15

Ayer peleamos, otra vez. Hace rato que no ocurría. Se enojo por puras idioteces, me grito un poco, no me escuchaba y me miraba tan feo que algo de miedo me dio. Incluso se lo dije, y se disculpo. Yo lo entiendo, en serio, es que a veces puedo ser tan cargante con él, siento que hasta me merecí el gritoneo. El tiene razón, como me van a gustar las cortinas azules, o sea, hasta cuando sigo con mis huevadas.


Jueves 16

Llegó muy regalón de la u ayer, me trajo chocolates, jugo de naranja y mucha marihuana . Nos fumamos casi la mitad de lo que trajo, quedamos muy volados, jajajaja. Jugamos cartas, escuchamos el disco de Holden hasta el agotamiento, y una y otra vez me dio el discurso de que sabe que debe serio y trabajar. Después comimos como bestias, los trencitos que me regalo. El se puso a tomar cerveza, se calentó y empezó a hostigarme, yo no tenia ganas, pero igual le di la pasa. Tiramos un rato y después me empezó a doler, no le quise decir nada, se que es mi culpa, o al menos mi responsabilidad, cuestión de practica no más. Pero igual me urge, hace dos meses que ya me desvirgo, por que duele tanto esta huevada. Debo tener algo malo.


Lunes 20

Gabriel llego como a las 2 de la mañana, ebrio, drogado y necio. Estaba muy ofuscado, paranoico. Insistía que estaba con otro tipo, Le dije que jamás estaría con otro huevon(si huevón) que no fuera él, después se puso a llorar e insistió en que follaramos, pero no quise, tenia sueño y debía levantarme temprano. Además me trao pésimo, lloré mucho rato, pero opté por no decir nada.


Martes 31

Hoy no llego a buscarme a la Universidad. Quedamos ir a comprar juntos lo que faltaba, para irnos al valle por semana santa, fui sola. En el súpermercado lo encontré, estaba con la perra de su ex, me hice la loca y evite encontrarlos.


Jueves 8

Hoy cumplo 22 años. El no me llamó en todo el día y fue el último en llegar mi cumpleaños. Llego borracho, me trajo un ron de regalo, y casi me violó en la cocina, le dije que parara, y me dijo que el se estaba aburriendo de mí, que yo no estaba a su ritmo, que era una fome de mierda.


Lunes 12

Gabriel me pegó, pero me lo merecía. Me pidió disculpas, el esta tan estresado, su familia es un asco. No fue el quien me pego, sino su rabia. Debo tomarlo con calma, el no es una bestia, lo se.


Miércoles 13
me volvió a pegar, le dije a mi mama que me caí de casualidad en un pub, para así justificar el moretón en el brazo. Pero ya nos abuenamos.

Viernes 15

Hoy lo perdoné de verdad, se que me quiere. Nadie lo entiende, es normal que este un poco ofuscado. Nos reconciliamos en la playa, a poto pelado en la arena, jajaja, mis amigas se mueren. Igual se enojo un poco, se fue cortado al tiro. Me dijo que era mi culpa, que lo calentaba demasiado.


Jueves 21

Gabriel termino conmigo. No le he querido contar a ninguna de esas malhabladas de mis amigas, me dirían que es lo mejor que me pudo haber pasado. Si supieran lo mucho que el me quería. Me quiero morir, todo fue culpa mía, el no me golpeaba por gusto, sino por que su vida es difícil, soy tan egoísta.


Lunes 25
Me entere por la Mane que me estaba cagando con su ex. No quiero ver a nadie, incluso de deje de ir a clases.

Viernes 29

No he podido levantarme, no quiero comer, quiero puro dormir, estoy fea, no merezco salir a la calle, todo me queda mal. Me quiero puro morir. Hoy cumplíamos 2 años. Y todo arruinado por ser una santurrona de mierda. Todo es culpa de mis viejos, y su crianza conservadora, católicos y de doble discurso, que me dejaron tan llena de traumas y tan vacía de el.


Lunes 6

Que seria de mi vida sin el Gabriel, me pregunto mientras miro el techo. En la televisión, en un programa de romanticismo barato, que ahora no me lo parece tanto, alguien dice que la única manera de saber lo que es el amor, es sufriendo por el. Me pregunto si él piensa igual, si me ha echado de menos. Yo se que si, pero igual le preguntare después. Ahora, esta muy contento queriéndome, me esta follando entregado total, casi siento que toca el corazón con cada embestida. Lo amo tanto, y ahora el también, aunque sea solo los lunes, cuando la imbécil de su nueva pareja esta en clases de introducción.










martes 20 de marzo de 2007

Movimiento de Hembra


El día comienza casi como todos los demás, y digo casi, por que me he percatado, acaso por primera vez, que se encuentra desnuda, hermosa si se quiere detalles।Pienso en decirlo, pero las palabras se desparraman por los ojos, que disfrazo semicerrados.Me gusta observarla sin que ella lo sepa.Aunque siento, que siempre ha sabido cuando hago esto último, pero nunca lo dirá.Yo tampoco.


Se va de la pieza, cargando el arsenal arcano y celestial que tiene por cuerpo, en un pequeño calzón negro, que realza ese pulposo templo que colonicé hace unas cuantas horas, y por unos cuantos minutos, después de tanto tiempo de solo tocarlos con la mirada maltrecha y erecta, de mis ojos y mi pene respectiva y alternadamente।

Yo me quedo acostado, renovado, aturdido, miserable, perezoso y lleno de ego justiciero. Si, justicia es lo que mejor calza, después de años de miradas clandestinas, de militares intentos de perpetrar en sus cajones de ropa interior, revisando sus párvulos escotes con la intermitente astucia de quien intenta mirar el sol de frente. Años de ser un mocoso con problemas de expresión y erupciones cutáneas, que sufría por esa piel eterna, que se volvía con los años cada vez más saboreable y torturadora. Años que acabaron por destruir, con macabra minuciosidad, una amistad cultivada desde los más tiernos días. Acumulación de tiempo entrampado, en sus movimientos de hembra, que me han llevado a transformar la arcilla de la culpa, en polvo de indiferencia.

Años que han dado el paso al crecimiento de está alimaña maldita, que me carcome hasta la medula, nacida en las tardes de estudio con el Mauro, cada vez que ella aparecía iluminando esa parte oscura de mi, que sólo ahora comprendo; años que han terminado en esta mañana de triunfo, con ella en la ducha, el mauro bajo tierra y yo en la cama, llenando mi cabeza de material erótico incalculable, que servirá para afinar las técnicas masturbatorias, de las tardes venideras de sequía femenina.

Ella se ha levantado, se ha bañado y ahora viste toda de negro, la misma ropa del funeral del día de ayer, se ve grandiosa, su incontrarrestable y cuarentón trasero aún se dibuja circular en esa falda de oscuro color. Lo contemplo como si fuera la primera vez que lo encuentro y siento endurecer, nuevamente, el insaciable hombre que vive bajo mi cintura, pero sus ojos me sacan de ese plano.Me mira, y me pregunta si me voy con ella, en una voz amarga, sudorosa, llena de ternura y con ojos de no haber entendido nada.

Una voz que me hace pensar en la opción gritarle todo a la cara, puta malagradecida, no olvides que el rechinar de tus dientes apretados, fueron consecuencia de mis actos, de mi paciencia, de algo parecido al amor, que el placer que hace unas horas reventé entre sus piernas, es la mixtura del homicidio y la renovación. No hay mejor afrodisíaco que la tristeza y la recuperación. Pero ella se va, no espera palabras y cierra la puerta. Dejándome atrás. Olvidando y desarmándolo todo.

Yo me quedo, pero se donde va. Sigo paralizado en este estado post coito, sintiendo como las cosas se tornan insoportablemente reales, palpables, pero procuro no darle importancia, ya no vale la pena, se que no logrará guardar el secreto, ni entender el sacrificio, es cuestión de tiempo que lleguen las sirenas y los tipos de verde, será mejor esperarlos vestido.